Expertos destacan los avances contra el cáncer gástrico

14 diciembre 2007 | Artículos

dibujo-del-estomago El doctor Juan José Picazo destacó este martes la «revolución» que ha supuesto en medicina el descubrimiento de la implicación de los microorganismos en el cáncer, ya que hasta ahora se pensaba que sólo producían infecciones, lo que supone que se pueden prevenir con vacunas. De hecho, destacó que las vacunas contra el Helicobacter Pilory para la prevención del cáncer gástrico, el segundo más frecuente en el mundo por detrás del de pulmón, y del virus Epstein Barr contra los linfomas, se encuentran «muy avanzadas» y se están probando en individuos con resultados «muy prometedores».

Picazo, catedrático de microbiología médica y jefe de servicio de Microbiología Clínica del hospital San Carlos de Madrid, intervino en la jornada sobre ´Cáncer y Vacunas: Pasado, presente y futuro´ organizada por la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados (FVEA). En esta sesión también participaron el doctor José Manuel Rodrigo, profesor titular de la facultad de Medicina y jefe del servicio de patología del Hospital Clínico de Valencia y Xavier Bosch.

Al respecto, explicó que tanto el virus de Epstein Barr como la bacteria del Helicobater Pilory, conocida sólo desde hace 30 años, son muy comunes, y de hecho el 90 por ciento de la población ha estado afectado por esta bacteria en algún momento de su vida, que se trasmite por vía digestiva y que está implicada en la gastritis crónica, las úlceras de estómago e incluso en el cáncer gástrico, aunque este descubrimiento «creó gran controversia porque nadie se lo podía creer».

Con todo, apuntó que en estos casos existen datos epidemiológicos «muy curiosos» que revelan que en países donde su población presenta tasas de anticuerpos de esta bacteria muy elevados como la India no es frecuente el cáncer gástrico, mientras que en otros, como Japón se da la situación inversa, lo que significa que en este cáncer intervienen otros factores como la dieta, el medioambiente o la forma de vida.

En ese sentido, el doctor Xavier Bosch ahondó en que la prevención a través de vacuna sólo es posible para los tumores de origen por infecciones virales, que en estos momentos son «relativamente pocos». Entre ellos, se encuentran los cánceres de genitales, el hepático carcinoma, alguna familia de los linfomas y algunos tumores de la nasofaringe, estos últimos «con un progreso lento» porque la inversión en su investigación es «muy baja».

En concreto, sobre las críticas a la vacuna del Virus del Papiloma Humano (VHP) expuso que se trata de un tumor «muy particular» porque el mundo de las enfermedades infecciosas y el cáncer «vivían vidas separadas» y en el momento en que se descubre que están asociados y que hay vacunas para prevenirlos «se abre un capítulo nuevo en la historia de la medicina que para algunos grupos médicos la noticia es tan novedosa que tienen la sensación de que nos estamos precipitando» cuando en su opinión no es así. Así, puso de manifiesto que está vacuna está financiada y recomendada en más de 90 países con la aprobación previa de sus respectivos comités económicos, científicos y sanitarios.

Hepatitis C

Por su parte, el doctor José Manuel Rodrigo destacó la eficacia de la vacuna contra la Hepatitis B durante sus 25 años de existencia, aunque expuso que el problema ahora es que no existe frente a la hepatitis C, que afecta entre el 1,5 y el 2 por ciento de la población, pese a que gran parte de ella lo desconoce. No obstante, resaltó que sí que hay medidas de prevención para controlar su difusión ya que no se prevé que la vacuna esté en el mercado a corto plazo.

En ese sentido, explicó que el peligro de la hepatitis C es que, al igual que la B, también puede derivar en una infección crónica que se convierta en cirrosis y finalmente en un carcinoma hepático. De hecho, la vacuna ha representado cambios «muy importantes» ya que, como promedio, expuso que del 5 al 10 por ciento de los carcinomas hepático se relacionan con la Hepatitis B y hasta el 70 por ciento a la Hepatitis C.

Además, desveló que recientemente se ha detectado la Cirrosis criptogenética, llamada así porque se desconoce la causas, aunque su estudio ha permitido relacionarla con el aumento de grasa del hígado, la diabetes o la obesidad. En ese caso, no habrá vacuna sino que se necesita averiguar con exactitud los mecanismos de producción y regular la alimentación de la población, lo que es «también harto complicado», dijo.

Por último, Francisco Bueno, miembro del Consejo Asesor de la FVEA, informó de que en Estados Unidos se está investigando una vacuna contra el Alzheimer, que se encuentra en un estadio «muy incipiente». Así, indicó que en este momento se trata de averiguar el proceso degenerativo concreto de producción de la enfermedad, asociada a la acumulación de una proteína

Panorama Actual – Diciembre de 2007 – artículo