Hepatitis B en Venezuela, prevalencia

1 enero 2008 | Artículos

Migración propicia hepatitis B en Oriente

Estudios científicos han determinado que la presencia del virus tipo B en tres entidades nororientales, puede llegar hasta 7%; un nivel intermedio pero de cuidado, dentro de la categorización que hace la médico e investigadora de la UCV, Irma Machado Bártoli. Son lugares de permanencia humana temporal y de alta movilidad poblacional

CARÚPANO.- La incidencia o prevalencia del virus de Hepatitis B en estados orientales como Anzoátegui, Nueva Esparta y Sucre, tiene su fundamento en la permanente movilidad poblacional que existe en estas regiones del país.

Estudios científicos han determinado que la presencia del virus en tales entidades puede llegar a hasta siete por ciento, un nivel intermedio pero de cuidado dentro de la categorización que hace la médico e investigadora de la UCV, Irma Machado Bártoli.

“Tenemos grupos humanos donde su incidencia puede llegar hasta por encima de 8% en poblaciones amerindias o indígenas y en los estados Barinas y Cojedes”, afirma la investigadora venezolana que recientemente se hizo acreedora, junto con su equipo, de 45 millones de bolívares del Fondo Prosalud que anualmente otorga la Cámara Venezolana de Fabricantes de Cerveza (Cafeface) al mejor proyecto de investigación científica. Esta vez fue reconocido el trabajo: «Implicaciones del diagnóstico molecular en el manejo clínico de la hepatitis crónica B en Venezuela», liderado por Machado Bártoli.

“Es un hecho que donde existe una gran movilidad de personas de distintas procedencias, ya sea para trabajar, de visita o para hacer turismo, la presencia del virus de la hepatitis B gravita peligrosamente, porque se trata de una enfermedad tipificada como de transmisión sexual. El 40% de muestras de hepatitis aguda por virus B, así lo confirman”, sostiene.

Difundir conocimientos

Machado Bártoli es médico inmunólogo egresada de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela, con postgrado en Inmunología Gastrointestinal y de Hígado de la Universidad de Harvard, Boston, Estados Unidos.

“La intención primaria de nuestra investigación, consiste en extender nuestro conocimiento molecular sobre el virus de la hepatitis B en Venezuela, para que la comunidad médica que atiende este grave problema de salud pública despliegue una base racional, científica y adaptada al avance de las tecnologías de punta que hoy se aplican en la clasificación diagnóstica; el seguimiento y el manejo terapéutico de los portadores activos”, afirma Machado.

-¿Cuáles son las referencias concretas en el Oriente del país?
-Si revisamos la situación en Sucre, Anzoátegui y Nueva Esparta y para ello indagamos en los datos de los bancos de sangre, encontraremos que esa prevalencia es baja porque los donantes de sangre son locales. Pero si vamos a lo que es la enfermedad per se, vemos que en estos tres estados la prevalencia es mayor que en otras entidades, porque hay una población de alto riesgo sexual. Son lugares de permanencia humana temporal y de alta movilidad poblacional.

Detección preocupante

Elia Sánchez, médica infectóloga, quien por varios años ha estado trabajando en el estado Sucre en la prevención y tratamiento de VIH Sida y otras enfermedades de transmisión sexual, señala al respecto que en la población de Río Caribe, municipio Arismendi, han detectado en la consulta un aumento del virus, sobre todo en mujeres embarazadas.

“Lo hemos descubierto en los controles pre natales de rutina, donde exigimos exámenes de despiste tanto para la hepatitis B como la C”

Dice Sánchez que ese fenómeno la lleva a concluir que no se trata de que la incidencia del virus sea baja, sino que no se diagnostica en su momento.

En otras palabras, señaló que ese diagnóstico no se está haciendo adecuadamente en los centros de salud locales, porque no es una prueba de rutina.

“Me llama la atención el aumento que podría estar experimentando la enfermedad en la población, porque he atendido recientemente en Río Caribe a varias pacientes mujeres y embarazadas con hepatitis B y esa evidencia obliga a buscar las causas que la estarían originando; una de las principales, sin dudas, es el contagio por contacto sexual”.

También dijo Sánchez que están constantemente evaluando a todos los pacientes con VIH a través de pruebas, rastros o señales de hepatitis; sin embargo, aseguró que en ese grupo humano la incidencia es baja por el constante y férreo control médico rutinario que se ejerce sobre ellos.

Para investigar

  • El Fondo Prosalud, fue creado para estimular la investigación en las ciencias de la salud, partiendo del reconocimiento a personas o grupos que cumplen con esa responsabilidad en el país.
  • La doctora Irma Machado Bártoli es fundadora del programa de Diagnóstico y Núcleo de Investigación en Hepatitis Viral del Instituto de Inmunología de la UCV, donde ejerce como profesora.
  • A su juicio, con el Fondo Prosalud se ha logrado extender el conocimiento y el manejo de cómo se debe tratar hoy la hepatitis B con la aplicación de tecnologías moleculares de punta, que permiten al médico clasificar debidamente al portador crónico y seleccionar el medicamento adecuado.
  • Machado refiere que existen centros de investigación que siguen, con esfuerzo, trabajando a nivel público como privado para lograr una buena plataforma investigativa, “pero no ha sido fácil hacerlo en los últimos años”.
  • La docente revela que todas las universidades confrontan los mismos problemas de recursos para hacer investigación. “Ya no existe la libertad de antes en cuanto al manejos de fondos y gestiones propios de cada programa. Me imagino que la UDO no es la excepción. Sin embargo, considero que debiera haber mayor apertura desde los fondos privados que, como en otros países del mundo, colaboran con la investigación y la generación de conocimiento científico”.

El Tiempo Venezuela – 01/01/2008 – nota